Fedra en los infiernos. Teatro clásico con puesta en escena del siglo XXI
Nos acercamos a Martos, a su magnífico teatro, a la representación de esta obra.
Excelente función, con muy buenas interpretaciones y puesta en escena. Las danzas, canciones, juegos de luces, escenografía... acompañaron en todo momento a la obra, con muy pocos momentos en los que decayera la atención.
Tan solo una cuestión que me pareció negativa: se supone que uno de los objetivos del teatro es hacernos pensar, pero no decirnos qué debemos pensar. La obra consigue de sobra lo primero, pero al final, la actriz principal hace un alegato sobre su personaje y nos indica cómo ella lo ve y cuáles son las culpas que debemos achacarle. No me pareció adecuado en un momento en el que todo el público ya había asistido al comportamiento de cada personaje y se habría formado su propia opinión al respecto.



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