Semana Santa en Campillos. Como todos los años, salgo a ver las procesiones, incluyendo la nueva de este año: El Coronao.
Y entre procesión y procesión, paseos por el campo y las lagunas, que está todo en sus mejores días. Particularmente voy dos veces a la Laguna Salada, a la que hasta ahora no se había podido entrar por las abundantes lluvias de este año. Como todas las demás está plena de flamencos y todo tipo de patos y pájaros.
El miércoles por la tarde hago una ruta de senderismo al vértice de la Lentejuela, en Teba, buscando unos dólmenes que por allí hay. Encuentro algunos y un menhir, pero creo que me dejo atrás el que, al menos en las fotos de gente que había estado allí antes, me había parecido más vistoso. Grabo el camino porque no está trazado, para luego dibujar los mapas y que quede para futuros visitantes.
A la vuelta, llegando al coche, el cielo me regala una espléndida Luna de Pascua apareciendo por la Sierra del Valle de Abdalajís junto a su pico más alto, La Capilla.
Y el jueves, como me toca hacer de taxista para recoger a mi hijo en el aeropuerto, aprovecho para pasar la tarde en Málaga, en la desembocadura del Guadalhorce, que es algo que tenía pendiente de hacer con tranquilidad. La verdad es que se me vuelve a hacer corto, es un sitio en el que puedes estar recreándote todo el tiempo que quieras.
Para terminar, rock and roll. El sábado mientras desayuno, el gran Rosendo me recomienda en Facebook un video de Chicago. Si él dice que es bueno, es que debe serlo. Y vaya si lo es, ¡qué manera de tocar la guitarra!Galería de fotos
Comentarios
Publicar un comentario