Junto a un arroyo de la Sierra de Segura hubo una cueva en la que vivía un gigante, un cíclope al que los lugareños llamaban El Ojanco.
Hemos pasado una fantástica mañana con Juan Diego y su familia, que nos han mostrado sus olivares ecológicos y el aceite que producen con la marca Cortijo la Zarza. Los visitantes hemos sido un grupo realmente heterogéneo: personas de Perú, Bielorusia, Alemania, Bilbao, Cazalilla 😉, y de Úbeda.
También nos han llevado a ver el milenario Olivo de Fuentebuena, impresionante ejemplar. Todo ello en un clásico Land Rover descubierto.
A continuación, en las ruinas del antiguo Cortijo la Zarza, hemos degustado y apreciado las características de su aceite.
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