Hemos pasado unos días en la playa, la familia al completo, en Castell de Ferro. Días de mucho, mucho calor, que no permitían hacer mucho más que una ruta en bici por la mañana temprano, chiringuito y playa.
Con la bici he visitado varios pueblos: Rubite, Alfornón, Sorbilán... Típicos pueblos alpujarreños pero sin mucho encanto, la verdad, al igual que los costeros: La Mamola, Calahonda o el mismo Castell, que no tienen demasiado que ver, aunque son muy agradables para pasar unos días disfrutando de la playa y de las tapas y raciones que por allí ponen.
Las salidas en bici en cualquier caso han sido realmente espectaculares, la bicicleta gravel da mucho juego en este terreno.
Por último, el quinto día, más tranquilo, me llego por la costa a recorrer el agradable Camino del Canal de Motril, que veo que es mucho más popular que cuando hace años empecé a recorrerlo.
Me he saltado el tercer día porque no hubo ruta en bici. Había que subir al castillo de Castell, que no tiene ningún sendero para hacerlo y hay que ir como las cabras, y luego callejear por el pueblo buscando lo que de pintoresco pudiera tener, que como ya he dicho antes no es mucho, aunque algo hay, claro que sí.
Casi acabando este paseo me encontré un panel indicando que por allí pasa una ruta de la memoria histórica, relativa a la Desbandá de Málaga. Al leerlo es cuando se me explica el motivo de que las trincheras del primer día estuvieran allí.
Rutas en Strava: 1, 2, 3, 4, 5.
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